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Entrevista a Tonio L. Alarcón

Publicado: 24/05/2007

David López entrevista para El Zoom Erótico al crítico de cine Tonio L. Alarcón, nuevo miembro del jurado de Escorto 2007. Su incoporación se une a las de Carlos Díaz Marato y Koldo Serra.

¿Cómo valoras desde el punto de vista actual tus comienzos en la revista online “Joined!” y la sección de actualidad cinematográfica en el programa “Fora d’hores” de Radio Nacional?

¡Muy, muy verdes! Por entonces era un jovenzuelo que ni siquiera había terminado la universidad e intentaba destacar. Me sirvieron especialmente para aumentar mi pasión por el cine y foguearme profesionalmente pero, desde luego, eran sólo el principio de un camino con muchos baches, bifurcaciones y tramos cortados.

En tu currículum podemos descubrir tu cara más polifacética con publicaciones que abarcan tanto el cine como el cómic, los videojuegos o la novedad tecnológica. ¿Cómo estimas tu propio trabajo en relación a esta diversidad temática y objetual?

Es, sencillamente, una realidad del trabajo periodístico: tienes que aprender a tocar todos los palos posibles, lo que requiere no sólo mucha paciencia, sino también mucha pasión por aprender. Afortunadamente, a mí me sobra, y de hecho es una de las cosas que más adoro de la profesión, la posibilidad de estar continuamente aprendiendo.

¿El experto o el especialista de nuestro día debe poseer en este sentido una formación holista?

Si con holista te refieres a multidisciplinar, creo que sí. Para mí, uno de los grandes problemas de la sociedad actual es que se ha perdido el deseo de aprender continuamente, de crecer como persona mediante la asimilación de conocimiento. Y es algo que me parece esencial para poder lanzar reflexiones ricas y profundas.

Además de ejercer como redactor jefe en “VídeoPopular“, una publicación orientada principalmente a profesionales del sector, eres crítico cinematográfico de dos revistas tan conocidas en España como “Imágenes de Actualidad” y “Dirigido por”. ¿Qué representan estos trabajos en tu vida profesional?

Es interesante, porque son trabajos que se complementan. En “Imágenes de Actualidad” y “Dirigido Por” tengo que esforzarme en lanzar una visión global sobre el hecho cinematográfico, contextualizando, añadiendo capas y más capas a la reflexión. Pero “VídeoPopular” me conecta con el día a día del audiovisual, y me baja a la tierra, cosa que me parece esencial para mantener una perspectiva correcta con respecto al público.

En estas revistas has participado en estudios ciertamente variopintos que incluyen desde retrospectivas del cine de artes marciales hasta las incursiones del superhéroe en el celuloide. ¿Cuáles son tus debilidades como espectador teniendo en cuenta la amplia gama de textos en los que has colaborado?

Ante todo, me encanta el cine, así que no le cierro puertas a nada: me gusta experimentar cualquier forma y estilo, odio los prejuicios y las ideas preconcebidas. Pero, como dices, es inevitable que uno tenga unos gustos particulares, y puedo decir que yo tengo dos grandes debilidades: la comedia clásica y el fantástico en todas sus vertientes, que es mi mayor pasión. Vamos, desde Jacques Tourneur hasta Dario Argento, no tengo manías.

Algunos de tus textos más sobresalientes son monográficos dedicados a los directores más innovadores y destacados del panorama internacional. ¿Cuáles son los realizadores que para ti están marcando la pauta del cine del siglo XXI?

¿Podemos hablar de directores que estén “marcando pautas” cuando apenas llevamos siete años de este siglo? ¿O es que estamos demasiado pendientes de buscar al próximo Godard? En este tipo de valoraciones, demasiadas veces los críticos le damos la espalda al público, somos demasiado elitistas. Igualmente, creo que es demasiado pronto para hablar de ello.

Como gran devoto que soy de la cinematografía asiática, no quiero dejar escapar la oportunidad de preguntarte sobre la misma a raíz de tus escritos sobre Kim Ki-duk o Park Chan-wook. ¿Qué opinas del grueso de la producción asiática y su actual demanda y valoración en Occidente?

Opino, y sé que me voy a ganar algún collejón por lo que voy a decir, que se tiende a sobrevalorar el cine asiático por el mero hecho de ser asiático. Es cierto que, al no cargar con las mismas ideas preconcebidas ni figuras de estilo occidentales, de allí están surgiendo algunos de los cineastas más frescos y más innovadores de la actualidad, pero también hay mucha mediocridad que se infla mediante el llamado “efecto kimono”. Creo que estamos aún demasiado metidos en la fiebre asiática como para poder valorarla con perspectiva: cuando las cosas se calmen dentro de unos años, podremos sentarnos y ver, realmente, qué ha aportado esta ola asiática.

Totalmente de acuerdo. Ambos cubrimos para distintos medios el reciente Festival de Cine Asiático de Barcelona. En las proyecciones del certamen encontramos las últimas obras de realizadores tan celebrados y decisivos como Jia Zhangke, Tsai Ming-Liang y Apichatpong Weerasetakul. ¿Crees que realmente suponen una inflexión estética y conceptual en la cinematografía contemporánea?

Me ganaré otra colleja, pero no. No creo que supongan una inflexión, sino que son tres realizadores muy, muy personales, además de muy, muy interesantes, que recuperan unas ciertas ideas de puesta en escena que recuperan tanto de la Nouvelle Vague como del New American Cinema. Y las usan con inteligencia, articulando un discurso propio, pero no creo que estén innovando nada, sino dando un “paso atrás” que es muy necesario para ver el cine con perspectiva. Es esencial que surjan directores como ellos.

A otros miembros del jurado ya les he preguntado por su visión de la inabarcable red de blogs dedicados al cine que han ido adquiriendo protagonismo en los últimos años. ¿Cuál es tu apreciación de un medio al que también dedicas tus esfuerzos, tanto a través de tu propio blog como con tu colaboración en Supernovapop?

La libertad que tanto internet como los blogs han aportado para que cualquiera dé su opinión ha hecho que surjan voces nuevas, interesantes, pero también mucho texto infumable. Es enriquecedor que cualquiera pueda dar su opinión cinematográfica, pero lo malo es que hay demasiada gente que usa de forma pésima ese nuevo poder mediático. Desde los tiempos del HTML, internet siempre ha sido una base de datos enorme en la que es inevitable tener que rebuscar entre la basura, y creo que es algo inherente al mismo concepto de la red de redes.

Tengo curiosidad por tu libro inédito dedicado a John Woo.

Fue un proyecto de mi época universitaria, un repaso a la biografía y a la obra del director chino con el que me lo pasé pipa. Hubo conversaciones con algunas editoriales, pero entonces era un pipiolillo y no se llegó a nada. Y claro, la carrera de Woo no me ha facilitado seguir moviendo el libro, así que descansa en un cajón...

¿Qué otras publicaciones estás preparando actualmente?

Tengo algún proyecto en cartera del que no puedo decir nada por una cuestión supersticiosa, aunque sí puedo decir que participo en los próximos libros que publicarán el Festival de Sitges y la Semana de Cine Fantástico de San Sebastián.

Además de tu labor como crítico, habría que remarcar que también has dirigido varios cortometrajes en formato vídeo. ¿Qué tal fue esta experiencia como creador?

Muy instructiva. Te hace ser consciente de lo difícil que es rodar algo con cara y ojos, por bueno que creas que es el material de partida.

En tu etapa universitaria, cursaste clases de guión. La formación, ¿es esencial para el futuro realizador?

En mi caso, mi intención era, puramente, ser guionista. Nunca me ha atraído especialmente la labor de director, pero como los guiones no se ruedan solos, me tuve que poner tras las cámaras. Aunque sí, creo que, en general, un director debería tener una cultura cinematográfica lo más amplia posible, por la perspectiva que eso te puede dar sobre el oficio.

En esta línea, podemos recordar que eres profesor en la Diplomatura en Teoría y Crítica de Cine de la Escuela Observatorio de Cine. ¿Qué acentuarías de esta ocupación?

Como profesor, y es algo que comparten todos mis compañeros de la escuela, le doy mucho peso a la necesidad de que mis alumnos aprendan a ver las películas con ojos atentos, críticos. No creo que sea tan importante que aprendan a escribir de una forma determinada como a mirar con una actitud concreta. A partir de ahí, cada uno encuentra su propia voz. Y, la verdad, me parece apasionante intentar cambiar los vicios del espectador pasivo. Es muy complicado, pero muy interesante.

Este año, además, serás miembro del jurado de Escorto 2007, el Festival de Cortometrajes de El Escorial. ¿Cómo valoras un soporte fílmico como el cortometraje?

Como un formato de expresión tan válido como el largometraje, pero al que no se le da tanta importancia porque se le considera el “hermano pequeño”. Lo que es una soberana tontería y una enorme estrechez de miras, por cierto, porque se han hecho cortos maravillosos, mejores que muchos largos.

¿Qué opinas del actual panorama del cortometraje realizado en nuestro país? ¿Está en su mejor momento a raíz de los premios internacionales para nuestra nueva hornada de directores?

Creo que hay, sobre todo, una explosión cuantitativa, especialmente debido a que la aparición de los formatos digitales, y sobre todo las cámaras HDV, han facilitado mucho la producción y la posproducción. Y al haber mayores posibilidades de rodar, también hay más oportunidades de que surjan autores interesantes, lo que debería ser beneficioso para la industria del cine español... Pero ya sabemos de qué cojea ésta.

Los festivales de cortometrajes, ¿te parece que son un buen punto de partida para los nuevos realizadores?

El problema es el de siempre: es una buena manera de que se les conozca, de que esos realizadores se abran camino, pero allí la mayor parte del público son otros directores, no ganan realmente una notoriedad pública. Debería haber un mayor apoyo por parte de las cadenas de distribución y de las televisiones, pero como el cortometraje no genera ganancias a corto plazo, se deja de lado. Por fortuna, páginas como YouTube alivian el problema, pero ofrecen una resolución tan pésima...

Seguro que me puedes revelar algún cortometraje al que tengas especial cariño.

Me gusta mucho El columpio, de Álvaro Fernández Armero. Lástima que su filmografía como director de largometrajes no me parezca tan interesante, aunque Nada en la nevera tuviera detalles atractivos.

Pues hemos llegado al final de nuestra entrevista. ¿Quieres añadir algo?

Sólo que creo que, entre todos, deberíamos apoyar más al cortometraje español. Sólo le hacemos caso al formato cuando algún español resulta nominado para un premio internacional, si no... Nada de nada.

Pues muchas gracias por todo. Nos vemos en Escorto 2007.

Nos vemos. Espero (con ánimo de esquivarlas) esas collejas.

DAVID LÓPEZ GONZÁLEZ

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